Se vieron progresos en el motor, en la distribución y en la caja de cambios y eso sirvió para que Fernando Alonso pasara por primera vez a una segunda ronda de calificación y el sábado se quedara a 0,4 décimas de entras con los 16 mejores en Canadá. Desde Honda muestran cierto optimismo con la fase que llega ahora y la entrada en Europa, aunque la llamada especificación B de su unidad de potencia, tardará unos meses todavía en llegar.
Tras esta prueba en Montreal, la FIA evaluará qué equipos están a más de un 2% por debajo de los mejores (Mercedes y Red Bull, se supone), quienes están a más de de un 4% y cuáles llegan a la categoría especial del ADUO (programa de ajuste y desarrollo de motores que se estrena en este reglamento de 2026). Ese nivel, que es para los que están más de un 10% por debajo, parece reservada para Honda.
“Sabemos dónde tenemos que mejorar. Hay que mejorar la combustión. Sabemos cómo, tenemos ideas para mejorar las prestaciones en la combustión y hay señales positivas en los datos“, explicaba Shintaro Orihara, ingeniero jefe de Honda, a la prensa internacional tras el GP de Canadá.
“En cuanto a la fricción, tenemos que reducirla para mejorar las prestaciones. Esa lista está en la fábrica y trabajamos para mejorar todos los aspectos”, añadía.
La verdadera novedad es el momento en el que podrían tener este nuevo motor modificado o ‘spec B’ para ser montado en el AMR26. Hasta ahora Orihara se había negado a establecer plazos o fechas, pero ahora ha habido un cambio en sus palabras: “El trabajo de desarrollo es a largo plazo, pero no hablamos del final de la temporada. Veremos algo de progreso antes, en algún momento del parón de verano, ese es nuestro objetivo”, desvelaba el técnico.
Si llegan a tiempo con ese nuevo plan, en Holanda (Zandvoort) podrían confluir ese mejor B y el primer gran paquete de piezas aerodinámicas de Aston Martin, que según confesaba Mike Krack se congeló en la pretemporada para no gastar el presupuesto en vano, con un motor con el que era imposible tener rendimiento
En cuanto a la carrera de Canadá, Orihara estaba contento por “no haber tenido problemas importantes con la unidad de potencia en ninguno de los dos coches y también por las señales positivas en cuanto a la manejabilidad“, comentaba. “Sin embargo existe una brecha entre las exigencias de los pilotos y nuestros resultados, así que el siguiente paso es seguir trabajando para mejorar la manejabilidad, ahora que sabemos en qué dirección debemos ir“, emplazaba el ingeniero de Sakura.
Hay un paso adelante e irán llegando más, quizá ya para Barcelona.