Una familia, tres adultos y una bebé, se salvó sin daños tras las fallas del motor de una avioneta en la ruta Santa Ana-Trinidad, en el Beni. El piloto José Luis Rosales Aguilera relató a radio Patujú de la red ERBOL que priorizó la vida de los pasajeros y, sin tiempo para declararse en emergencia, optó por aterrizar en la zona más segura posible para sobrevivir.
“Al promediar la 13:17 empezó la falla. (…) Como no había mucho que escoger, era el agua o el monte; nos tiramos a lo más raso para tratar de sobrevivir”, relató el piloto con más de 10 años de experiencia.
Rosales explicó que optó por descender en el agua para evitar la selva, donde el riesgo era mayor. Tras el impacto, los ocupantes quedaron sumergidos hasta el cuello, pero lograron mantenerse a salvo.
Señaló que perdieron toda comunicación debido a la falla de los equipos eléctricos y la falta de señal. Permanecieron sobre la aeronave durante varias horas, a la espera de ser encontrados.
Durante ese tiempo, hicieron señales a avionetas que sobrevolaban la zona, aunque en un inicio no lograban ser vistos, sus esfuerzos dieron resultados, aunque debieron meterse al agua para recuperar alimentos y agua que les lanzaban.
Según el reporte, en la aeronave viajaban familiares del piloto, incluyendo a su hermano, su cuñada y su sobrina.
El rescate se concretó cerca de dos horas después, cuando un helicóptero de la Fuerza Aérea Boliviana logró ubicarlos y confirmar que estaban con vida. Posteriormente, los cuatro ocupantes fueron trasladados a un centro médico en Trinidad para su evaluación.
De manera paralela, la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) informó que activó los protocolos de búsqueda y salvamento y que su Unidad de Investigación y Prevención de Accidentes inició las indagaciones para establecer las causas del accidente.