No es sencillo en el fútbol actual ver a un equipo que cae derrotado por 6-1 en una eliminatoria y que el público les agradezca el camino recorrido en el torneo. El Friburgo pasó por encima de los célticos pero Balaídos no paró de aplaudir, quedándose varios minutos después de la finalización del encuentro en sus butacas.
Y en el centro Iago Aspas, emocionado y despidiéndose uno a uno de sus compañeros y del cuerpo técnico y encabezando al grupo de jugadores en su despedida de la grada. El capitán sigue sin dar pistas sobre su futuro.
La contundente eliminación de Europa League no debe ocultar la gran temporada que el Celta ha firmado en esta competición con siete victorias, cinco derrotas y dos empates. Además le deja al club una cantidad en caja superior a los 17 millones, bastante superior a lo que habían presupuestado.
Jutglà se lamenta de una ocasión perdida
Puede sentirse orgulloso el club vigués por haber llegado por quinta vez en su historia a unos cuartos de final de una competición europea. Solo en una ocasión consiguió superar esta penúltima ronda, fue hace nueve años cuando alcanzaron las semifinales.
La Europa League dejó a Williot Swedberg como máximo goleador del torneo con cinco tantos.
Balaídos vistió sus mejores galas para esta despedida con 21.995 espectadores en las gradas. Ambiente desde varias horas antes del partido en los aledaños del estadio, a pesar de la hora del encuentro, con la actuación de Abraham Cupeiro en los minutos previos al partido y una afición que no dejó dejo animar a los suyos y que creyó durante estos días en la remontada. El Celta luchará en estas últimas siete jornadas por volver la próxima temporada a competición europea, sería su undécima participación.
