Bernie Ecclestone no pierde el colmillo. A sus 95 años, el hombre que construyó el imperio de la Fórmula 1 sigue analizando el ‘Gran Circo’ con una lucidez que asusta y una falta de filtros que siempre levanta ampollas. En plena ebullición del campeonato, el británico ha dejado clara su apuesta para el título, y no hay sitio para las medias tintas: o Kimi Antonelli o Max Verstappen. De esta forma, descarta de la pelea a George Russell, quien era el máximo favorito antes de empezar la temporada.
El ‘efecto Antonelli’ devora a Russell
Aunque las flechas de plata vuelven a dominar la parrilla, el protagonismo no recae en el teórico jefe de filas. La irrupción de Kimi Antonelli ha roto todos los moldes. El joven italiano de 19 años ha pasado de ser una promesa a ser la realidad más aplastante del deporte. Su tercera victoria consecutiva en Miami no solo ha silenciado a los escépticos, sino que ha convertido los rumores en una exigencia nacional en Italia y una expectativa global en el paddock.
Con solo cuatro carreras disputadas, Antonelli ya aventaja en 20 puntos a un Russell que observa, impotente, cómo el joven prodigio le ha arrebatado el control emocional y técnico del garaje. Para Ecclestone, este cambio de guardia es irreversible. El veterano dirigente considera que el italiano se ha saltado, por derecho propio, cualquier fase de aprendizaje previo.
Max, el león no estaba muerto
Pero si alguien cree que el dominio de Mercedes será un paseo militar, Ecclestone lanza un aviso para navegantes. A pesar de un inicio de temporada errático que dejó a Max Verstappen a una distancia sideral de 74 puntos respecto a Antonelli, Red Bull ha vuelto a enseñar los dientes.
Las mejoras introducidas por el equipo de Milton Keynes en el último Gran Premio han cambiado la cara al RB22.Esto dice Eccelstone sobre las mejoras de la escudería austriaca: “Red Bull aparentemente ha superado el bache. Max ha vuelto a encenderse, y entonces es peligroso”, advierte Bernie. La historia reciente le da la razón, ya el año pasado el neerlandés supo remontar situaciones críticas para terminar aplastando a sus rivales en la segunda mitad del calendario.
¿Un final de infarto?
La película empieza a resultarle familiar a los expertos. Si Miami ha sido realmente el punto de inflexión para el resurgimiento de Red Bull, nos espera un duelo generacional sin precedentes. Por un lado, la insolencia y el talento puro de un Antonelli que vuela hacia su primer título. Por otro, la experiencia y la ferocidad de un Verstappen que se niega a entregar su trono. De momento, la profecía de Ecclestone ya está sobre la mesa. Y, normalmente, Bernie no suele equivocarse.