Hay dos realidades completamente opuestas que chocan en el Gran Premio de Mónaco. Por un lado, está Andrea Kimi Antonelli, que es pura vitalidad, se emocionó tras lograr la pole en las calles del Principado y partirá en ventaja para sumar otro triunfo más. Por otro, su compañero George Russell es el lado opuesto. Sale sexto tras un sábado lleno de problemas, podría ampliar su desventaja con el italiano más allá de los 43 puntos con los que salió de Canadá. Para más inri, sus declaraciones son lapidarias.
Andrea KImi Antonelli, tras la pole de ayer en Mñonaco.
De hecho, quizá en el micrófono Russell ha sido más claro que en pista en Monte-Carlo. “Sólo Kimi puede perder el Mundial“, lanzó en el día de medios. Jugó a lo psicológico, pero en pista ha perdido terreno a la hora de la verdad. Antonelli mejoraba a Verstappen, Russell perdía terreno hasta con Hadjar. Ningún buen presagio para la carrera.
Los motivos de Russell
El piloto de King’s Lynn se justifica por una desconexión con el coche. Si en Miami sufrió en bajo grip y en Canadá su coche se apagó, lo de Mónaco es más profundo si cabe. Ya no siente al Mercedes como suyo, cosa que sí defendía en el amanecer del curso. “En las primeras carreras siempre estaba primero y segundo, ahora nada encaja. Tengo alguna idea, pero parece que mi estilo de pilotaje no trabaja con el coche. Necesito entenderlo”, analizó.
Para el vencedor de Australia y el sprint de China es desesperante. “No tengo confianza con el coche. Creo que sé el motivo, pero no lo sé ahora mismo. No lo sé”, deslizó. Una incoherencia conectando los análisis, pero redundando en un Mercedes que ahora sólo sonríe a Antonelli, cada vez más en modo campeón. Aunque queda mucho curso.
Russell, en acción.
No tengo confianza con el coche. Creo que sé el motivo, pero no lo sé ahora mismo. No lo sé
Con un debate en el estilo de conducción que muchos pilotos han señalado como diferencial con esta generación de coches. “Trabajamos bien para entender cosas sobre el estilo que he utilizado en Mercedes, y pienso que ahora este coche no saca o lo mejor de mí”, lanzó el británico. “Así que necesito ajustarlo o desarrollar cambios para conducir de forma más natural”, agregó. Con la guinda final. “Estoy un poco perdido”, cerró.

