Para Williams, 2026 está siendo una prueba de fuego en cuanto a recomponerse de un inicio en el que todo lo previsto saltó por los aires unos meses antes de empezar. Tuvieron que armar un coche improvisado para llegar a los test de Bahréin y ya en Miami tuvieron lo que en teoría era el paquete para iniciar el año en Australia. Son dos meses de retraso, con un monoplaza que fue ya el séptimo más veloz en la última cita, superando a RB y a Haas (además de a Aston y Cadillac) y que debe ir para arriba en las próximas carreras.
Según la previsión de James Vowles, director del equipo, ya están en 24 kg y es muy probable que en Canadá, la próxima semana bajen otros dos kilos, pero lo más importante es hacerlo con partes renovadas que aporten y no sólo sirvan para adelgazar en la báscula.
Carlos Sainz, por su parte, hablaba sobre este asunto. “Sabemos que todavía tenemos que reducir mucho el peso del coche, así que, visto desde esa perspectiva, es positivo“, dijo al salir de Miami. Esos 24 kilos suponen unas siete u ocho décimas por vuelta en un circuito medio.
“El equipo ha hecho un gran esfuerzo en las últimas semanas para lograr esto y demuestra que, cuando se hacen las cosas bien, los resultados empiezan a mejorar. Pero todavía hay una gran diferencia con Alpine y con los líderes, tan grande que ni siquiera puedo describirla. Así que tenemos que concentrarnos y a partir de aquí establecer este nuevo punto de partida y empezar a mejorar“, señalaba sobre los primeros ‘brotes verdes’ de lo que será un camino largo pero parece que siempre en ascenso.
Como ya adelantó MARCA durante el mismo GP de Miami, el gran salto se espera para después del verano, con una evolución que dejará atrás muchos de los problemas del FW48 actual. “Va a llevar varios meses completar la recuperación”, certificaba Sainz. “Creo que necesitaremos llegar al último tercio de la temporada para ver una recuperación significativa, pero al menos la primera mejora ha funcionado”, valoraba.
“Tenemos algunas piezas nuevas para las próximas carreras, así que vamos a mantener los aspectos positivos y asegurarnos de seguir trabajando para mejorar los negativos”, avisa Carlos de lo que está por venir, empezando por Canadá.
La geometría de suspensiones traseras, con la que han bajado la zaga hacia el suelo, aunque quizá no todo lo que querrían. Ha sido uno de los pasos que más les gustó a los pilotos, porque les daba mucha más estabilidad y más carga en la secciones lentas y medias de Miami.
No es sólo peso, sino hacerlo con ventajas añadidas y con cada parte del coche cuanto toca, por el asunto del límite presupuestario. Lo positivo es que lo que vaya llegando funcione como sucedió en el último Gran Premio.