El comunario del municipio de Cocapata, en el departamento de Cochabamba, Rubén Fernández, denunció que dirigentes de la zona obligan a los pobladores a participar en los bloqueos amenazándolos con cobrarles multas y aplicarles “justicia comunitaria” si no lo hacen.
“Hay muchas personas que están resguardadas porque tienen miedo de expresar su denuncia, por temor a ser expulsadas de su comunidad. Existe la amenaza de expulsar a todo aquel que piense diferente o esté en contra de los bloqueos”, manifestó Fernández.
El comunario de Cocapata llegó hasta la ciudad de Cochabamba para realizar su denuncia e indicó que, por expresar su desacuerdo con los bloqueos, es víctima de una campaña de desprestigio.
Agregó que no puede retornar a su comunidad para atender sus cultivos por temor a que los bloqueadores ejecuten la “justicia comunitaria” en su contra. Asimismo, pidió la intervención de organismos de derechos humanos.
“Están imponiendo multas de 500 y 300 bolivianos. En algunas comunidades están cobrando hasta 5.000 bolivianos a quienes no salgan a bloquear. Por temor a pagar esos montos elevados, los comunarios están participando de manera obligada”, afirmó.
Fernández expresó que los agricultores de la zona donde vive y trabaja se ven afectados por estas medidas. Además, detalló que los puntos de bloqueo están instalados en la salida del municipio de Cocapata, a la altura del cruce Liriuni.
Denuncias similares fueron formuladas en Chuquisaca en contra de dirigentes de sindicatos campesinos y, en La Paz, por el secretario ejecutivo de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (Csutcb), Víctor Roca.
“Los obligan con multas si no salen a las marchas o a bloquear. Y hay gente que ya no quiere salir. Todos tienen familias que mantener; el productor y el campesino vive del día a día”, denunció Roca el martes recién pasado.