Es otro Ferrari. Esto se dicen dentro de la ‘Scuderia’, pero lo afirman con la boca pequeña. Los test de Barcelona de F1, los primeros de este curso, acabaron fenomenal para la escuadra de Maranello, pues Lewis Hamilton se llevó el mejor tiempo y esto ha hecho que en Italia se recupere la ilusión después de un 2025 decepcionante.
El inglés pasó un mal año de debut como piloto de la formación ‘rossa’, pero estas jornadas en Montmeló le han hecho recobrar la fe en que su octavo título mundial es posible. Eso sí, todo con cautela.
El británico valoraba, emocionado, estos primeros pasos con el monoplaza. “Tengo el privilegio de estar aquí (F1) desde hace mucho tiempo, casi 20 años, y he pilotado todo tipo de coches. Éste es, seguro, el cambio más grande que he vivido. Es un reto enorme para todos, para todos los equipos. Creo que es algo grandioso. Nos pone a todos juntos y todos quieren llegar”, lanzaba en la web de la Fórmula 1.
Hamilton disfrutó
Lewis estaba encantado con estas jornadas en la instalación catalana. “Ha sido una semana realmente agradable. Tener consistencia, no tener problemas, no sufrir paradas largas… eso es mérito de toda la gente de fábrica. Hemos tenido días muy sólidos”, indicaba respecto al SF-26. Sus comentarios coinciden con los de Charles Leclerc, su compañero.

Hamilton, en Montmeló.FERRARI
El heptacampeón admitió que se lo pasó mejor que con su antecesor, con el que penó la campaña pasada y no logró ninguna victoria. “Tenemos bastante menos ‘downforce’ que otros años y el coche es más divertido de pilotar. Se va más de atrás, es más nervioso, desliza más… pero también es más fácil de controlar. Eso hace que lo disfrutes, aunque, obviamente, tenemos que mejorar”, confesaba.
El de Stevenage, con todo, es cauto, porque aprecia que otras escuderías aprietan. “Mercedes ha hecho un gran trabajo, Red Bull y Haas también han completado muy buenas tandas. No sabemos dónde estamos realmente. Es sólo una primera semana sólida desde la que construir. Habrá que dar grandes pasos y el desarrollo será clave“, aseguró destacando también al equipo estadounidense que monta un motor Ferrari.
Mejor mentalidad
Lo que sí percibe el de las Islas es un cambio de actitud en los transalpinos. “Siento una mentalidad ganadora en cada persona del equipo, más que nunca. La energía es nueva, todo el mundo está muy ‘enchufado’ y eso es una señal muy positiva“, proclamó.
El jefe, con pies de plomo
Su jefe, Frederic Vasseur, iba en la misma línea de frenar la euforia. “Fue una semana larga, pero, en general, productiva. Nos enfrentamos a diferentes condiciones, de mojado a seco, y logramos completar una cantidad significativa de kilómetros cada día, algo crucial en esta etapa para recopilar datos y verificar la fiabilidad del coche. No encontramos ningún problema significativo, y éste es otro aspecto importante. Aún es muy pronto y hay mucho que analizar para mejorar. Ahora volvemos a Maranello para aprovechar lo aprendido esta semana y prepararnos para los test de Bahréin, que serán más representativos“, concedió.