El defensa vasco Unai Núñez aterrizó en el aeropuerto de Manises de Valencia para completar su cesión al club de Mestalla, una operación que las distintas partes implicadas —Valencia, Celta y Hellas Verona— dejaron encarrilada a última hora del jueves y pendiente únicamente de los trámites finales, incluido el reconocimiento médico.
El central, de 28 años, militaba actualmente en el Hellas Verona -cedido por el Celta- y en el que venía jugando con regularidad. Sin embargo, el club italiano dio luz verde a su salida tras valorar internamente la situación y respetar la voluntad del jugador de regresar a España, un factor que resultó decisivo para desbloquear esta operación.
El Valencia, que afronta un momento crítico en defensa debido a las lesiones de Mouctar Diakhaby –baja hasta final de temporada- y de César Tárrega, aceleró las gestiones en las últimas horas para incorporar a un central con experiencia inmediata en la competición. Núñez cumple con el perfil solicitado por el entrenador Carlos Corberán, que buscaba un jugador de rendimiento inmediato y conocedor de LaLiga.
Durante su etapa en Italia, el central disputó entre 18 partidos (17de Serie A y uno de Copa), con más de 1.300 minutos de competición, que era una de las claves que pedía Corberán para las incorporaciones del mercado de invierno. Pese a este protagonismo, el Hellas Verona accedió a romper el préstamo, siempre condicionado a cerrar un sustituto en el mercado de invierno.
El acuerdo final prevé que Unai Núñez se incorpore al Valencia hasta final de temporada, en principio con opción de compra, una operación que encaja en los parámetros económicos del club y que ya había sido explorada en el mercado de verano sin llegar a concretarse. La cesión quedará formalizada una vez el jugador complete las pruebas médicas y estampe su firma en el nuevo contrato deportivo.